5 consejos para lidiar con una persona grosera

En un post anterior, escribí sobre la etiqueta en el diario vivir y compartí algunos consejos sobre cómo llevar una vida más agradable con los demás. Sin embargo, el tema que ocupa nuestra atención en este escrito tiene la intención de ayudarnos a manejar situaciones cuando es el otro quien no tiene la más mínima idea de convivencia y es una persona grosera.

Existen 5 tipos de groserías:

  • Grosería agresiva: es una conducta intencional que tiene la misión de “castigar”, humillar o vengarse de una persona por haber hecho algo. Reclamarle a gritos a una persona que tropezó con usted en la acera es un ejemplo de una grosería agresiva.
  • Grosería encubierta: es aquel insulto disfrazado del que no nos damos cuenta hasta tiempo después. Suele ser sutil. Un ejemplo que expone Emily Post en su libro Emily Post’s Etiquette (2004) es aquel que le dice a otra persona: “¡Qué bien te queda el recorte! Te luce mejor que el anterior.”
  • Grosería casual: aquí se incluyen conductas como hablar alto por el teléfono móvil, masticar goma de mascar o comer haciendo ruido de más y tener la música o el tv en un volumen alto durante la noche. Son conductas que no están dirigidas a ninguna persona en específica, pero que aun así nos incomodan.
  • Grosería por ignorancia: las conductas groseras producto de la ignorancia se definen por sí solas. Aquí se incluyen el poner los codos sobre la mesa, no saludar a una persona porque no se le vio al entrar a un salón o hablar alto porque se tienen problemas auditivos.
  • Grosería descarada: Tirar basura, escupir en la acera, sacudirse la nariz en público y otras conductas similares.

¿Cómo reaccionar a conductas groseras?

Siempre mi madre me decía: “Para discutir se necesitan dos”. Uno de los dichos más sabios que existen. De tal manera, cuando somos víctimas de alguna conducta grosera, está en nosotros saber reaccionar para calmar la situación o no hacerla más fuerte de lo que puede ser. A continuación comparto algunos consejos sobre cómo trabajar con personas groseras.

  1. Acepta responsabilidad: debemos analizar cada situación y determinar nuestro grado de culpa en que la persona esté comportándose de la forma en que lo hace. Si la persona nos está gritando porque accidentalmente tropezamos con ella en la acera, debemos disculparnos, asegurarnos que no le causamos ningún daño físico y continuar nuestro camino.
  2. Escoger sabiamente nuestras batallas: no todo merece nuestro tiempo y esfuerzo. En ocasiones ganamos más dejando pasar la situación, que enfrentándola.
  3. No tomarlo personal: en algunos casos las personas reaccionan groseramente de forma inconsciente por problemas por los que están pasando en su vida privada, así que es probable que cuando reacciona groseramente, está liberando alguna tensión que trae de otro lugar y no que no sea por nuestra culpa o con la intensión de ofendernos. En este aspecto debemos ser empáticos y considerados.
  4. Utilizar un tono de voz adecuado: si una persona tropieza con nosotros mientras va caminando, en lugar de reclamarle agresivamente, debemos utilizar un tono de voz que propicie armonía. Cómo mencioné al inicio de esta sección: para discutir se necesitan dos.
  5. Contar hasta 10: cónsono con escoger nuestras batallas. Cuenta hasta 10 para enfriar tu mente antes de reaccionar. Sirve para evaluar la situación y ponderar si vale la pena o no confrontarla y de qué manera.

¿Tienes más consejos que compartir con nuestra comunidad? Discútelos en el área de comentarios. Espero que este artículo les sea útil a la hora de encontrarse con una persona grosera en la calle, en la casa o en el área de trabajo. Si te gustó el artículo, compártelo con tus amigos y suscríbete para que recibas más artículos y noticias sobre imagen, redacción y muchos temas de interés. Recuerda que también puedes seguirme en Facebook, Twitter, Instagram, Pinterest y Linkedin. Hasta el próximo escrito.

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