Somos una marca

Cuando hablamos de productos, generalmente lo hacemos refiriéndonos a la goma de mascar favorita, en la leche que compramos en el mercado o en la camisa que está de moda. Sin embargo, la mayoría de las personas no piensan en sí mismos como productos -o más bien- marcas. Primeramente cabe destacar la diferencia entre un producto y una marca. El producto es lo que consumimos. El objeto tangible que obtenemos luego de una compra. La marca es lo que diferencia el producto de otros dentro de su misma clase.
Cada persona es única, es una marca. A través de nuestra formación como individuos vamos desarrollando patrones de conducta, conocimientos y estilos de vida. Nos comenzamos a diferenciar del resto de la gente. Algunos desarrollan una marca positiva que es atractiva a las demás personas. Estas marcas se establecen como expertos en su campo de conocimiento, se proyectan como personas éticas, educadas y con estilo. Mientras otras personas desarrollan marcas negativas. Nadie quiere relacionarse con personas con una reputación y marca negativas.
Es por esta razón que a través de este blog exploraremos juntos diversas formas en las que podemos desarrollarnos como marcas positivas para entrar exitosamente al mercado social. Discutiremos temas desde modales hasta expresión corporal.
Espero que les sea útil.

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